En España existe una baja alfabetización financiera entre la población adulta, aun cuando la
demanda social significativa impulsa la creación de programas innovadores. Nunca es tarde para adquirir habilidades que transformen la gestión de los recursos personales.
La Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España (2021) revela que solo el 8,17% de los adultos se considera con alto nivel de cultura financiera, mientras que el 44,3% apunta a conocimientos medios. En el grupo de 65-79 años esta cifra desciende al 37%.
La brecha de género y generacional persiste: el 82% de los hombres declara saber de finanzas en niveles medios o superiores, frente al 71% de las mujeres. Además, los conocimientos tienden a decrecer con la edad y solo el 11% de la población adulta se siente muy informada.
Sin embargo, el 91% de los ciudadanos considera que la educación financiera debe impartirse en las escuelas y tres de cada cuatro participarían en cursos gratuitos. El 57% quiere mejorar sus competencias antes de tomar decisiones clave sobre ahorro, inversión y jubilación.
La economía global se caracteriza por tipos de interés variables, inflación, productos financieros complejos y riesgos cibernéticos. Sin una base sólida, los adultos se enfrentan a:
Por el contrario, quienes adquieren competencias financieras disfrutan de un bienestar económico sostenible y pueden aprovechar oportunidades de inversión en fondos, acciones o renta fija con mayor confianza.
El programa "Finanzas para Mortales" de Santander es un ejemplo de impacto social masivo. En 2025 alcanzó 45.000 participantes y organizó 1.831 sesiones, un crecimiento del 10% respecto al año anterior.
Más de 276.000 personas han sido formadas desde su inicio en 2012, con una valoración media del 4,6 sobre 5. El alcance geográfico abarca desde Galicia (639 sesiones) hasta Andalucía (303 sesiones), atendiendo a niños, jóvenes, mayores, discapacitados y colectivos en riesgo de exclusión.
Para dotar de herramientas prácticas a los adultos, un plan formativo debe incluir:
La sobreconfianza digital lleva a muchos a subestimar los riesgos en plataformas online. Al mismo tiempo, los jóvenes muestran retrocesos en conocimientos tras la transición de la escuela a la vida adulta.
La inclusión financiera se ha expandido globalmente, pero en España aún persisten barreras para ciertos colectivos vulnerables. La evolución de la educación financiera, de marginal a esencial, exige actualizar contenidos y metodologías constantemente.
Si quieres mejorar tus finanzas personales, busca cursos gratuitos acreditados en tu comunidad, universidades o entidades financieras. Participa como voluntario en iniciativas locales para compartir tu experiencia y, al mismo tiempo, reforzar tus propios conocimientos.
Recuerda que nunca es tarde para aprender. Cada pequeño avance te acerca a un futuro económico más seguro y tranquilo.
Referencias