Gestionar proyectos públicos exige precisión, vigilancia constante y la capacidad de anticipar desvíos antes de que ocurran. Este artículo plantea un enfoque innovador que fusiona la gestión del cronograma con la gestión activa de riesgos en tiempo real, inspirando a equipos a tomar decisiones proactivas y a maximizar las oportunidades de éxito.
Imagina un cronómetro que no solo mide segundos, sino que identifica amenazas y oportunidades mientras avanza la obra. Esa es la esencia de combinar el monitoreo continuo de desviaciones con la capacidad de respuesta inmediata.
En el contexto de los contratos públicos bajo la LCSP y el RGLCAP, esta visión integrada supera la mera sanción por retrasos y busca una prevención real, basada en datos y análisis.
El PMBOK® ofrece un marco completo de procesos para controlar cronograma y riesgos. Sin embargo, los pliegos PCAP y la LCSP se centran en penalizaciones, sin exigir mecanismos de seguimiento proactivo. Entre las principales deficiencias legales destacan:
Para superar estos vacíos, se recomienda integrar los procesos PMBOK® en los PCAP sin alterar el principio de “riesgo y ventura”, garantizando un estudio profundo de riesgos y respuestas planificadas.
Los procesos PMBOK® esenciales para una gestión activa en tiempo real son siete, con énfasis en Controlar el Cronograma y en el Plan de Gestión de Riesgos.
Estos procesos garantizan una respuesta inmediata ante amenazas y oportunidades, reduciendo sorpresas y mejorando la toma de decisiones.
La elección de un software de gestión de proyectos es fundamental para registrar y comparar datos de forma automatizada. Debe permitir:
- Generar informes de desempeño mensuales con análisis de variaciones, tendencias y valor ganado.
- Visualizar indicadores de avance en alcance, calidad, recursos, adquisiciones, medioambiente y riesgos.
Además, la analogía con un presupuesto de tesorería a 12 meses actúa como un “cronómetro de liquidez”, anticipando picos de gasto y necesidades de financiación.
Implementar este enfoque ofrece ventajas claras para contratistas y administración:
En cifras, la penalización de demora (0,20 €/1.000 €) puede convertirse en un incentivo insuficiente comparado con los beneficios de una gestión proactiva: la reducción de un solo día de retraso en un contrato millonario puede suponer miles de euros ahorrados.
El Cronómetro del Riesgo propone un cambio de paradigma: pasar de la sanción reactiva a la prevención proactiva de problemas. Integrar procesos PMBOK® en los contratos públicos españoles no solo optimiza plazos y costos, sino que fortalece la confianza mutua entre contratista y administración.
Adoptar esta gestión activa es un reto que requiere voluntad, tecnología y formación continua, pero el retorno en forma de proyectos más ágiles, predecibles y exitosos justifica plenamente el esfuerzo.
Referencias