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Gestión de Riesgos
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El Juego de la Tolerancia: Definiendo tu Nivel de Riesgo Óptimo

El Juego de la Tolerancia: Definiendo tu Nivel de Riesgo Óptimo

01/02/2026
Giovanni Medeiros
El Juego de la Tolerancia: Definiendo tu Nivel de Riesgo Óptimo

El concepto de tolerancia va más allá de aceptar diferencias culturales y sociales; implica un compromiso activo con la empatía y el respeto. A través del juego, niños y adultos pueden explorar emociones, derribar prejuicios y construir puentes de entendimiento. Esta metamorfosis pedagógica se sustenta en teorías clásicas de Vygotsky y en investigaciones actuales que demuestran que la lúdica es el canal natural para el desarrollo socioemocional.

El valor de la lúdica en la educación

El juego no es un pasatiempo inocuo: es una herramienta pedagógica transformadora que estimula la creatividad y enseña normas de convivencia. Al participar en dinámicas diseñadas para fomentar el respeto, los niños interiorizan la importancia de escuchar al otro, valorar sus ideas y reconocer sus necesidades.

Cuando los educadores estructuran actividades lúdicas con reglas claras, ofrecen un espacio donde los participantes deben negociar, ceder y colaborar. Esta experiencia práctica convierte el aprendizaje abstracto en una vivencia significativa y duradera.

Estudios y proyectos destacados

Investigaciones como la de Bastidas Muñoz (2007) en Colombia aplicaron juegos tradicionales para reducir la violencia escolar ligada a conflictos políticos y sociales. Ese proyecto incluyó la creación de una cartilla pedagógica llamada "El Juego y la Tolerancia", en la cual se clasificaban juegos de presentación, seguridad, expresión y creatividad.

Otro proyecto en secundaria, con 26 estudiantes, demostró cómo las encuestas, las observaciones y los registros audiovisuales revelaron una notable disminución de conductas agresivas. Tras la implementación de dinámicas cooperativas, el clima escolar mejoró y las interacciones se volvieron más solidarias.

Actividades prácticas para fomentar la tolerancia

  • Cartulina “Cómo quiero que me traten”: Cada participante completa la frase “Me gusta que me traten con… porque…” y explica su elección.
  • Cadena de la tolerancia: Niños dibujan en tiras de papel su definición de tolerancia; luego se unen formando una gran guirnalda.
  • Elemento de otra cultura: Se presta un objeto representativo de un grupo distinto y se reflexiona sobre las emociones que surgen al usarlo.

Estas propuestas pueden adaptarse a primaria y secundaria añadiendo roles de mediación, dramatizaciones o simulaciones de negociación. El objetivo es que cada estudiante experimente la diversidad desde la vivencia, no solo desde la teoría.

Estrategias y recomendaciones pedagógicas

Para maximizar el impacto, es fundamental seguir estos lineamientos:

  • Establecer reglas claras y compartidas antes de iniciar las actividades.
  • Incorporar momentos de reflexión donde los participantes compartan sus emociones.
  • Utilizar un lenguaje de crecimiento (mindset) que resalte el aprendizaje ante la frustración.
  • Promover equipos heterogéneos para evitar la formación de grupos excluyentes.

De este modo, se inspira a los alumnos a ver los errores como oportunidades y a acompañar al compañero cuando experimente dificultad. El cambio de perspectiva refuerza la tolerancia a la frustración y consolida la colaboración.

Edades, valores y adaptaciones

La lúdica puede iniciarse desde los tres años, con dinámicas sencillas de interacción y normas básicas. En primaria, se introducen juegos cooperativos no competitivos; en secundaria, se diseñan retos más complejos que requieren negociación y mediación.

Este cuadro facilita la planificación de actividades según la madurez y las necesidades emocionales de cada grupo.

Resultados esperados y proyección

Implementar el juego como estrategia para la tolerancia conduce a:

  • Convivencia escolar pacífica y respetuosa.
  • Reducción de conductas agresivas y bullying.
  • Desarrollo de habilidades socioemocionales duraderas.
  • Formación de una comunidad educativa más equitativa.

Al combinar el juego con espacios de reflexión y diálogo, se crean experiencias de aprendizaje profundas que transforman el entorno y preparan a los estudiantes para convivir en una sociedad diversa.

La invitación es a asumir el reto de definir tu nivel de riesgo óptimo y atreverte a proponer dinámicas lúdicas que desafíen prejuicios y promuevan nuevas formas de relacionarnos. El juego, más que un pasatiempo, puede convertirse en el motor que impulse un futuro con más comprensión y respeto mutuo.

Giovanni Medeiros

Sobre el Autor: Giovanni Medeiros

Giovanni Medeiros