En un mundo empresarial dominado por la incertidumbre, contar con una perspectiva completa de riesgos ya no es un lujo, sino una necesidad. La Visión 360° se ha consolidado como un enfoque revolucionario que permite a las organizaciones anticipar amenazas, descubrir oportunidades y fortalecer su resiliencia.
Basada en el marco COSO (Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission), esta metodología ofrece alineando riesgos con la misión corporativa, integrando la estrategia organizacional con una gestión de riesgos proactiva.
Desde su publicación inicial en 1992 tras una crisis de fraudes internacionales, COSO ha evolucionado para adaptarse a mercados volátiles, innovaciones disruptivas y regulaciones cada vez más exigentes.
El lanzamiento de COSO en 1992 marcó un antes y un después. Creado por cinco organizaciones privadas de Estados Unidos, tenía como objetivo principal prevenir malas prácticas y fraudes tras escándalos corporativos.
La comisión Treadway unió esfuerzos para diseñar un marco que fuera útil tanto para juntas directivas como para gerentes de primera línea. Con la segunda versión, conocida como COSO II, se profundizó en eventos que amenazan la creación de valor o la continuidad del negocio.
Influido por tesis académicas como la de la Universidad de Chile, COSO reforzó su alcance al destacar la importancia de políticas empresariales y controles internos efectivos.
Su fortaleza radica en cinco pilares interconectados que brindan un enfoque integral para la gestión:
La visión 360° vincula la gestión de riesgos con la misión y la visión de la empresa, estableciendo objetivos claros y alineados con la estrategia. Estos objetivos pueden variar según el sector, la naturaleza de las operaciones y los indicadores de rendimiento.
Se subdividen en tres categorías principales:
El marco COSO no busca eliminar todos los riesgos, sino ofrecer seguridad razonable en el logro de los objetivos. Reconoce desafíos como errores humanos, juicios sesgados, colusión y posibles anulación de controles por la alta gerencia.
Al considerar estos factores, ayuda a las organizaciones a diseñar barreras eficaces y contingencias que reduzcan la frecuencia y el impacto de eventos adversos.
Implementar la Visión 360° a través de COSO ofrece numerosas fortalezas, especialmente cuando se integra con normativas como SOx o ISO 31000:
La Visión 360° no se limita al marco COSO. Otras aproximaciones incluyen:
Para adoptar la Visión 360° en tu organización, sigue estos pasos esenciales:
La combinación de estos elementos garantiza una cultura de gestión de riesgos proactiva y resiliente, capaz de enfrentar desafíos presentes y futuros.
En definitiva, la Visión 360° basada en COSO se erige como una herramienta imprescindible para aquellas organizaciones que buscan no solo protegerse de las amenazas, sino también impulsar un crecimiento sostenible y confiable. Adoptarla implica comprometerse con la mejora continua y la transparencia, pilares fundamentales para el éxito a largo plazo.
Referencias